lunes, 21 de junio de 2010

Volutas de humo

allá están los vagones que transportan órganos

robados de cadáveres despistados que no tuvieron la bondad

de etiquetar su sangre como no apropiada para el consumo inhumano

luego vienen los camellos que arrastran niñas

inapropiadas para concederse a si mismas una opinión

según la opinión de los vampiros que las raptaron

seguido de un cortejo fúnebre que persigue la seguridad del presidente

con el presidente dentro, a salvo de esa indecente

turba iracunda que persiste en su manía de vivir con esperanza

arriba, si miras cuidadosamente veras el flamante avión caza

que esta buscando familias espantosamente unidas para desbaratar

tras las murallas de tierra hay ciudades enteras devastadas por la ambición

o por metros cubicos o por el Dow Jones

yo estoy acá, haciendo volutas de humo en mi sofá

mientras la vida pasa, mientras llega el torbellino, seguro de estar haciendo

algo completamente inmoral.

Pero absolutamente cómodo.

jueves, 17 de junio de 2010

Prefiero dormir

Los primeros días en la autopista fueron de ojos como platos descubriendo el mundo verde que se apostaba lejos a los costados. Y la sorprendente transformación en amarillo pálido con el que el desierto te da su bienvenida cuando te aventuras hacia el norte. Eventualmente mi mente se iba por su cuenta a rescatar de la bóveda añejos recuerdos donde los adioses inoportunos, la tristeza enmarañada con dudas, el repaso de historias incompletas eran el hoy y presente itinerante. Historias de fracaso y agonía repetida.

Ahora viajo durmiendo la mayor parte del tiempo. Cazando musas que nunca logro conservar. Supongo que en un arrebato de misericordia, podría sacar de la jaula del olvido los despojos del tiempo que la vida ha amordazado y mantenido ahí. Evocar un nombre y padecer el insomnio de las carreteras que de vez en cuando salva algunos cuerpos de ser magullados por el indolente guiño de Morfeo. Pero como ya os digo, dormir y cazar musas es la única manera que he encontrado para no contar el tiempo perdido sobre las ruedas... Este mes tampoco siento misericordia por el abducido espíritu de ayeres disolutos. Prefiero dormir.

martes, 15 de junio de 2010

Deudor

para pagarte la risa, solo tengo mi tristeza
cinco gatos que aúllan y un lobo sin estepa
este ritmo acelerado sin dueña
y el saldo estrangulante
de mi banco de semen en receso
un zipper que apunta al cielo
y cinco dedos, dos de frente
y tres rascándome las cosquillas.

El saldo rojo de tu falda,
no lo cubro ni vendiendo mis ganas al descaro.

miércoles, 9 de junio de 2010

Predestinacion

Apuesto mi sueldo de ex convicto del miedo
a que me gastare toda mi fortuna con vino
apuesto mi tristeza a que la gastare contigo
vendrás a mi sueño vestida de verde
con un flamante grillete apretando tu cuello
y el carmín rojo de tu boca se mezclara
con el transparente suplicio de tus venas
gritaras por piedad, gritaras por amor, persistirás
serás una grieta en medio de lo derruido
serás un anzuelo del que pende mi lengua
serás el humo que pervierto cuando respiro
te llamare condena, te gritare a medianoche
te desterrare del olvido, pondré mi alma al costado
de las cicatrices que lames por no olvidar
y en plena oscuridad de nuestro invierno podrido
estarás de rodillas en mi cama respirándome en la cara
pidiendo al dios de los infiernos porque consuma mi carne
flotaran tus ojos en mis dulces pesadillas
y rezaras por mí, cuando cierres la puerta y escapes
pedirás que ocurra un milagro que me salve de ti
sonreirás cuando yo sonría mientras te digo adiós
y fingiremos que llega la tensa calma después de la ruina
y viviremos felices, muy felices por siempre alejados
chapoteando en charcos de arena, seguros al fin
de haber escapado del vicio de escalparnos.
Luego una mañana te cambiare de nombre
te llamare sugestión, y un señor con anteojos tras sus ojos de vidrio
sonreirá tranquilo porque habré dado el primer paso
hacia una pronta y segura recuperación.
En las calles fingiré que nunca estuviste
y tal vez las calles me devuelvan la cortesía volviendo
transparentes tus marcas de dientes en mi cuello.

Luego convenceré a los arboles de que nunca escarbamos el cielo.
Y de las alcantarillas flotara pronto la sensación
de que tal vez yo tampoco estuve jamás en esa ciudad.
Cada carta escrita será borrada en el cesto de basura
confundida entre las cenizas de cuadros sin fotografías
y tu sonrisa dibujada en mi almohada será un cómodo deja vu
de algunas noches alucinantes que toque
la sabana de un fantasma que flotaba en el aire,
que flotaba en la alcoba que flotaba en tiempos siniestros
de imaginaciones eróticas de autoflagelaciones estéticas.
Y el señor con anteojos tras sus ojos de vidrio
me palmeara la espalda, desatara los cordones de mi camisa de fuerza
acolchonara las calles y me dejara escapar de la inanidad.
Y entonces, tal vez entonces, tu nombre autentico
ese que ya nunca pronuncio será en mi mente
como una lejana escena de una película o una novela
o un cuento de niños que a veces nos confunde
pero que se va como una oleada de viento que hay en las tardes sombrías.
Y el frio en mis huesos, el frio en mis piernas
será solo una vaga sensación de ausencia, de algo que perdí
pero que ya no recuerdo.
Tal vez me visites algunas noches, como el sueño abrupto
que nos expulsa de la inconsciencia, despertare sudoroso
para saltar a la pluma y escribir historias de fantasmas.
Fantasmas vestidos de verde con grilletes en el cuello
que flotan en la cama y me respiran en la cara.

miércoles, 2 de junio de 2010

Cymbalaria

Estoy casi ebrio, casi muerto

he pasado la vida por la impronta deferencia del abismo

cerca de casi nada

a punto de arruinarlo todo, de conseguirlo todo

pero me he quedado en las orillas del consumado hecho

consumido, casi

hay que saber elegir entre la ignominia y la pantomima

subyacer bajo las grietas

robar el aire de las alcantarillas

florecer, como un mal endémico en los callejones

como la hierba disidente que crece en el asfalto

con los pies –y el alma- bien plantados bajo el suelo.

lunes, 3 de mayo de 2010

Con-vencidos

Me gustan las sombras pa' sentarme a mirar el mundo... Aunque se me revuelva el estomago y me atosigue de cosas que no consigo decir por no encontrarle utilidad al debate... La gente se encuentra sometida a una sangrienta batalla de valores y deferencia, calcinándose por los intestinos y la educación. Entre moral y acción ya solo media el estado de animo. Lo único victorioso en el mundo es el prejuicio. Cada cual apuntando al otro y gritándole en la cara lo equivocado de sus acciones.

Izquierdosos y derechosos, creyentes y ex convictos del credo, ateos paganos y practicantes contraculturales, ciencia agnóstica y religión cognoscitiva. En este mundo ya vemos de todo.

Entre esas raras sesiones voyeristas y de contra cronista reprimido me da por descomprimir mis sesiones internas de amor que siempre tira mas pa' lado de la perversión... Aunque tanto me cuido de volverlo impersonal, al menos en mi fuero interno, que cada poesía es ya una crónica del desahucio estomacal-sentimental-paranormal que nos tiene tiritando de fuego en esta noche solitaria y clara.

La soledad es una respuesta inquisitiva e inconsciente hacia la nube gris que se cierne sobre las bases donde cada hombre se ha creado, a imagen y semejanza de su propia arbitrariedad. Mientras más cercano estoy al hombre más cómodo me siento con la imagen de Crusoe dándole corte de mangas a los barcos que lejanos pasaban. Él no hizo eso, pero lo pensaba, se que lo pensaba.

Cómo pertenecer a una masa informe que no comprendo. Tomar bando es desvanecer el preciado don de la duda. Los caminos prefijados y seguros, los hombres esclarecidos, las ideas profundas y culminantes no merecen atención, no hay aventura en ello. Quién puede vivir sin el placer de poder equivocarse.

Me gustan las sombras pa’ sentarme a no mirar el mundo. Y que mi estomago se tranquilice y que la gente ruede por la pendiente del sentido común y sus convicciones. Me gusta sentarme a tu lado. Sos el último ser vivo con quien puedo identificarme, al resto de los que creí parte del mismo naufragio, no los entiendo, ni los comprendo y ya casi ni los observo. Tomaron partido, se convencieron. Con ellos no camino yo.

Que viva la duda, la inquietud, la pulcra sensación del abismo. De la soledad desentrañada. Los apátridas, los vagabundos, los que desayunan con Dios y brindan a la salud del Diablo. Los infieles, los que traicionaron al partido, los que festejan el gol de todos los equipos, los que aun tienen miedo, los que asustan a los que no lo tienen. Tu y yo, la noche y la cerveza… Esa espesa señora oscura. Un evangelio que esta por inventarse: el salmo perdido de la cebada. Un manifiesto que publicaremos en cada beso: “No lo sé” –la maldición de la certeza-.

Pero hay que vadear el mar de gente. Salir al paso, cruzar el día. Avanzar por la encrucijada de las pertenencias, ser voz y voto. Rezarle a las matemáticas para que cuadren las cuentas. Caminar convencidos, ¿o quise decir con vencidos?

“La soledad no te enseña a estar solo, sino a ser único” EMC

Suma germina

una piel sobre otra piel
una boca entre los dientes de otra boca
una gota de sudor cayendo, cavando
un pedazo de tiempo resbalando
un trozo de olvido.
Una puerta cerrándose
una voz siniestra al otro lado del miedo
un minuto de reposo
inventario de fracasos
un beso humeante,
luciernagas de cancer en la obscuridad
una lágrima de fe en aquel retrato que nunca mueves.

Si no germinan bacterias sobre tus llagas abiertas,
no es amor, es compañerismo, si no hay lagunas de odio
pierde cuidado, ya llegaran.

Un grito a media noche
un gato maullando
una gota fria en el traspatio que golpea un bote de metal.

Es lo más parecido al amor que el amor sincero
que habré sentido cualquier hipócrita catorce de febrero.
El amor no siempre dura más de un mes.
Y no por eso es menos hiriente que el rencor de toda la vida.

Chica, que te vaya bien, o te vaya mal... i don't give a damn