sábado, 15 de enero de 2011
somebody
viernes, 31 de diciembre de 2010
Carcajada
Veo mal o veo imposibles, pero nunca miro más allá de la pared.
La certeza, estoy seguro, es una incognita mal formulada.
No hago alquimia con la realidad, pero tampoco puedes contarme
tenlo claro, entre los facinerosos de la fantasía.
Mi sombra se esta burlando, con picara algarabía
Estoy planeando cruzar su estúpida sonrisa con un derechazo.
No me molesta la explosión insulsa que desbarata sus quijadas
y casi envidio como se dobla por la mitad
queriendo contener desde el ombligo lo que le esta saliendo por la boca
tampoco temo su escudo plano
con todo y que Newton con su segunda ley me diga que no debo
lo que quiero y puedo sí deseo
lo que me detiene es que ya comienzo a sospechar
que desde la misma entraña un eco reverbera
y esta aguardando en la punta de mi lengua
que yo le siga al coro a esa sombra payasesca
y juntos organicemos una carcajada bestial
en fin, que si hay que tomar deliberadamente un camino equivocado
yo prefiero el consejo de figuras casi esquizofrénicas, casi imaginarias.
No logro comprender al mundo ni empatizar con sus simpáticos habitantes
pero, por dios y el diablo, que me puedo reír de ti.
Ja... ya esta, en tu cara humanidad estúpida.
jueves, 30 de diciembre de 2010
Lo que pienso de ti
Dispongo de tres minutos para decirte lo que pienso de ti
el tren partirá a la hora convenida y va cargado de fantasmas
aunque no tengo boleto ya tengo una cuerda para atarme a su cola
iré más allá de las colinas allá donde un gobernador ha derrocado a su pueblo
donde tenemos la libertad de elegir nuestra propia esclavitud
un hombre debe tener potestad sobre su perdición
Quiero viajar por donde el amor rezuma odio por las orejas
donde la pasión es un copo de nieve derretido
tal vez aprenda a cuestionar mis seguridades
tal vez defienda el derecho de acierto que tienen todos las voces autorizadas
cansadas, cada una y sin excepciones, a fracasar en su intento de esclarecer el panorama
tal vez escriba para recordar tu suave aliento perfumado
y luego tire la carta a la basura o la remita al paraíso de los pulmones marchitados
perdona, se me ha ido el tiempo, ahora debo irme
pero te escribiré otro día para no contarte lo que pienso de ti.
martes, 28 de diciembre de 2010
Consultando al Dr. D'Lirio
3
Le explicaba al psiquiatra, con amargura
que estoy pasando por una fase de bloqueo
él no sabía que yo era escritor
el problema, conteste, es que esto me ocurre desde la primera vez que intente escribir
así que, obviamente, nunca he escrito nada
la táctica fallo y como siempre el locologo no me dio las pastillas requeridas
pero se quedo con mi dinero.
Esta relación no es equitativa,
le he propuesto que acudamos a una terapia de pareja
pero el mamón me ha cerrado la puerta en las narices.
domingo, 26 de diciembre de 2010
Dr. D.Lirio
2
Era la dueña de todas mis penas
aunque se me iba como agua entre los ojos
hoy estoy mejor, gracias, he sacado la cuenca de mis ojos
así y no al contrario
¿cree que estoy curado doctor?
creo que esta deshidratado.
viernes, 24 de diciembre de 2010
i don't need no love, i need pills... or a shotgun
Estaba pensando en zombis, lo admito y no me avergüenza. Fríos dientes podridos hundiéndose en las fantasías mas retorcidas de escritores limitados cuando tropecé con la pluma moribunda de los enamorados. Y aunque resultase fácil la analogía pretendo evitarla. No soy un pensador facilongo. No señor apache, me gustan las flechas que siguen trayectoria curva.
Retorcerme las neuronas por la mera esperanza de un día encontrarlas enderezadas. O aderezadas entrelazadas. Quizá cercenadas, ya estando corto de paralelismos.
Los miro, oh dios los miro, convulsionándose entre las sabanas de su amor civilizado y salvaje, impregnando el mundo con los torrentes de pasión y deseo, de fe y certeza enrolladas como serpientes. Acercando los imposibles al limite del presente. Ya digo, como maniacos obsesos de la heroína. Y ya no entiendo que es lo que se ama, si a la persona, al hueco largamente acariciado en el lado oscuro de la alcoba por fin ocupado, o tal vez a todo aquello que se ha perdido entre un beso y una palabra.
El amor es una descompensación de traumas. Tenlo presente la próxima vez que te suicides. Pero el tiempo justiciero, ese tirano psicópata. Suele lanzar de bruces los deseos mas inocentes, les humilla, les ahoga, les entierra. Y vienen entonces las palabras del corazón en desahucio, acompañadas por una nobleza de espíritu, solo capaz en el corazón de los que logran amar con todas sus células. Porque entonces, aprecian la desdicha con la misma intensidad que alguna vez abrazaron la cursilería. Y se crucifican a si mismos, tratando de no herirse las pestañas. Resumiendo en palabras coherentes: parece que el amor redobla su intensidad cuando se encuentra ausente. Que hijo de puta.
El asesino más despiadado es el que te mantiene vivo. Y justamente las sensaciones intensas es lo que tienen en pie (aunque tambaleante) el centro equilibrista de la humanidad. Si no fuese por el dolor todo se desmoronaría. Es lo que te mantiene alerta aunque tengas los ojos destrozados por la humedad.
Los miro, los leo, y ya no se que es lo que aman. Si el corazón pulsando exacerbado, el corriente sanguíneo acelerado, el cerebro embotado por la droga que se auto impone. El primitivo sentido de expulsar ese elemento disidente que altera la psique. O tal vez, lo que miran en los ojos de aquel ser que aman. No lo tengo claro, aunque no tengo claras muchas cosas. Menos del amor del que no se nada, no se mucho de muchas cosas tampoco. Habría que salir a investigar, pero los zombis asediando mi puerta no me dejan ganas investigadoras.
Necesito una escopeta le digo al doctor. Pero el doctor dice que lo que necesito son pastillas. A ver cuando viene y se las ofrece con un vaso de agua el muy imbécil.
miércoles, 22 de diciembre de 2010
Engañado
Quien te haya dicho que tu opinión es importante
te ha mentido.
Esto es el mundo, así y ahora
tal como lo concebimos.
Sin sentido.
Si en el escritorio de dios no hay solicitudes
ni aclaratorias
de las estrellas que permanecen esperando la muerte
abrazadas al frio de su corazón ardiendo
¿quién habría de responder tus demandas?
El espejo. Anda, sé bueno
ve a decirle a tu reflejo lo que piensas.