Escribo,
porque no tengo tiempo
para estar vivo.
Te siento,
porque no tengo ganas
de estar contigo.
Vomito,
porque no tengo ansias
de quererte así.
Te espero,
porque aunque el amor calcine
fuera de el, la vida, no es vida.
¿Así de simple? Así de jodido.
sábado, 30 de enero de 2010
miércoles, 27 de enero de 2010
¡Ah! ya recuerdo
Hoy que aglutiné mi exasperación contra el mundo
y que el mundo reventó en cólera contra mi resignación
quise regresar a casa
y contarte entre risas
como colisiono mi absurdidad con el equinoccio
Pero ya no estabas ahí, ¿Dónde andarás?
Luego recorde
estas con él
discutiendo si el nuevo perro debe llamarse cachirulo
o si las cortinas van bien con las macetas.
No sé de donde vengan estos ataques de amnesia.
Supongo que son las mismas que me ayudan
a sobrellevar la ausencia al despertar.
y que el mundo reventó en cólera contra mi resignación
quise regresar a casa
y contarte entre risas
como colisiono mi absurdidad con el equinoccio
Pero ya no estabas ahí, ¿Dónde andarás?
Luego recorde
estas con él
discutiendo si el nuevo perro debe llamarse cachirulo
o si las cortinas van bien con las macetas.
No sé de donde vengan estos ataques de amnesia.
Supongo que son las mismas que me ayudan
a sobrellevar la ausencia al despertar.
martes, 26 de enero de 2010
Hablando de Sabines...
A estas horas, aquí
Habría que bailar ese danzón que tocan en el cabaret de abajo,
dejar mi cuarto encerrado
y bajar a bailar entre borrachos.
Uno es un tonto en una cama acostado,
sin mujer, aburrido, pensando,
sólo pensando.
No tengo "hambre de amor", pero no quiero
pasar todas las noches embrocado
mirándome los brazos,
o, apagada la luz, trazando líneas con la luz del cigarro.
Leer, o recordar,
o sentirme tufos de literato,
o esperar algo.
Habría que bajar a una calle desierta
y con las manos en la bolsas, despacio,
caminar con mis pies e irles diciendo:
uno, dos, tres, cuatro...
Este cielo de México es obscuro,
lleno de gatos,
con estrellas miedosas
y con el aire apretado.
(Anoche, sin embargo, había llovido
y era fresco, amoroso, delgado.)
Hoy habría que pasármela llorando
en una acera húmeda, al pie de un árbol,
o esperar un tranvía escandaloso
para gritar con fuerzas, bien alto.
Si yo tuviera un perro podría acariciarlo.
Si yo tuviera un hijo le enseñaría mi retrato
o le diría un cuento
que no dijera nada, pero que fuera largo.
Yo ya no quiero, no, yo ya no quiero
seguir todas las noches vigilando
cuándo voy a dormirme, cuándo.
Yo lo que quiero es que pase algo,
que me muera de veras
o que de veras esté fastidiado,
o cuando menos que se caiga el techo
de mi casa un rato.
La jaula que me cuente sus amores con el canario.
La pobre luna, a la que todavía le cantan los gitanos,
y la dulce luna de mi armario,
que me digan algo,
que me hablen en metáforas, como dicen que hablan,
este vino es amargo,
bajo la lengua tengo un escarabajo.
¡Qué bueno que se quedara mi cuarto
toda la noche solo,
hecho un tonto, mirando!
Habría que bailar ese danzón que tocan en el cabaret de abajo,
dejar mi cuarto encerrado
y bajar a bailar entre borrachos.
Uno es un tonto en una cama acostado,
sin mujer, aburrido, pensando,
sólo pensando.
No tengo "hambre de amor", pero no quiero
pasar todas las noches embrocado
mirándome los brazos,
o, apagada la luz, trazando líneas con la luz del cigarro.
Leer, o recordar,
o sentirme tufos de literato,
o esperar algo.
Habría que bajar a una calle desierta
y con las manos en la bolsas, despacio,
caminar con mis pies e irles diciendo:
uno, dos, tres, cuatro...
Este cielo de México es obscuro,
lleno de gatos,
con estrellas miedosas
y con el aire apretado.
(Anoche, sin embargo, había llovido
y era fresco, amoroso, delgado.)
Hoy habría que pasármela llorando
en una acera húmeda, al pie de un árbol,
o esperar un tranvía escandaloso
para gritar con fuerzas, bien alto.
Si yo tuviera un perro podría acariciarlo.
Si yo tuviera un hijo le enseñaría mi retrato
o le diría un cuento
que no dijera nada, pero que fuera largo.
Yo ya no quiero, no, yo ya no quiero
seguir todas las noches vigilando
cuándo voy a dormirme, cuándo.
Yo lo que quiero es que pase algo,
que me muera de veras
o que de veras esté fastidiado,
o cuando menos que se caiga el techo
de mi casa un rato.
La jaula que me cuente sus amores con el canario.
La pobre luna, a la que todavía le cantan los gitanos,
y la dulce luna de mi armario,
que me digan algo,
que me hablen en metáforas, como dicen que hablan,
este vino es amargo,
bajo la lengua tengo un escarabajo.
¡Qué bueno que se quedara mi cuarto
toda la noche solo,
hecho un tonto, mirando!
domingo, 24 de enero de 2010
Brevedades
Aquí y ahora no queda nadie en pie
la serenidad es un huésped fijo
incluso la más tormentosa de la paz
siempre tiene su martirio secreto
bajo la manga de un quinto as.
------------------------------------------
Nadie habla, porque callas
atorméntame Lucifer,
encaja tus dientes en mi lengua de ácido.
------------------------------------------
El amor sabe mejor cuando es una promesa
ahora que es un silbido roto
el amor, que era otoño
sabe a lo que el amor es en verdad
precipitada y espinosa huida.
Es invierno.
------------------------------------------
Caballero en edad de conceder
solicita lengua de fuego rota
nariz afilada punzo cortante
y uñas que planten cráteres
dos palabras de iones negativos
curriculum vitae con foto no muy decente
favor de remitirla al diablo
que mi cartero esta ocupado.
la serenidad es un huésped fijo
incluso la más tormentosa de la paz
siempre tiene su martirio secreto
bajo la manga de un quinto as.
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Nadie habla, porque callas
atorméntame Lucifer,
encaja tus dientes en mi lengua de ácido.
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El amor sabe mejor cuando es una promesa
ahora que es un silbido roto
el amor, que era otoño
sabe a lo que el amor es en verdad
precipitada y espinosa huida.
Es invierno.
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Caballero en edad de conceder
solicita lengua de fuego rota
nariz afilada punzo cortante
y uñas que planten cráteres
dos palabras de iones negativos
curriculum vitae con foto no muy decente
favor de remitirla al diablo
que mi cartero esta ocupado.
Bajo la creencia
Bajo la creencia de un alma, que no tenia,
se dibuja la esperanza
los continentes saben a agua malva
el abrazo extranjero, es ilusión pasajera.
Sólo queda el escándalo
de lo que callas, y yo no digo.
Te busco en lo que perdiste
fuera de ti, en los sueños
que no creaste...
Te ansío fuera de la espera.
He vuelto a hablar con tu recuerdo
le platico, le reclamo, le enseño
tu recuerdo me ha devuelto la palabra
vuelve a platicarme, a reclamar y enseñar
luego se va, como tú mordiéndose los labios
no te perteneces ni a ti, extranjera
pero te puedo secuestrar cuando eres tu
porque mirándome de frente
nunca sabes a donde huir
yo quiero correr pero no me muevo
nos matamos por lo que no será
y nos reinventamos porque no lo hacemos
yo descreo los secretos
mientras descubro los escondrijos
de nuestro amor vagabundo
si es que es amor, se parece mucho a la tristeza.
“Amor impostergable y amor impuesto.
Amor incandescente y amor incauto.
Amor indeformable. Amor desnudo.
Amor-amor que es, simplemente, amor”
se dibuja la esperanza
los continentes saben a agua malva
el abrazo extranjero, es ilusión pasajera.
Sólo queda el escándalo
de lo que callas, y yo no digo.
Te busco en lo que perdiste
fuera de ti, en los sueños
que no creaste...
Te ansío fuera de la espera.
He vuelto a hablar con tu recuerdo
le platico, le reclamo, le enseño
tu recuerdo me ha devuelto la palabra
vuelve a platicarme, a reclamar y enseñar
luego se va, como tú mordiéndose los labios
no te perteneces ni a ti, extranjera
pero te puedo secuestrar cuando eres tu
porque mirándome de frente
nunca sabes a donde huir
yo quiero correr pero no me muevo
nos matamos por lo que no será
y nos reinventamos porque no lo hacemos
yo descreo los secretos
mientras descubro los escondrijos
de nuestro amor vagabundo
si es que es amor, se parece mucho a la tristeza.
“Amor impostergable y amor impuesto.
Amor incandescente y amor incauto.
Amor indeformable. Amor desnudo.
Amor-amor que es, simplemente, amor”
sábado, 23 de enero de 2010
Se llamaba...
Los poemas muertos no van al cesto de basura
deambulan como errantes por la orbita del olvido
como mi lengua escocida no va al enunciado
se retuerce como párrafo ilegible por las mejillas
pongo el brazo izquierdo al servicio del fuego
esta noche quiero escribir con las cenizas
una silaba incorruptible a la esclavitud del verso.
Esta noche lloverán parpados herméticos sellados
al desierto de los ojos que no están mirando,
se columpiaran las palabras caciques feudales
sobre el campo virgen del silencio mancillado
la clase de hoy, estad atentos fantasmas míos,
no tratara de la existencia como si fuese un bollo duro
que hay que tragarse con agua, o el amor
una espina indolora que no queremos desenterrar.
A, B, C la muerte no perdona a mis amigos
me esta persiguiendo con su sonrisa mustia
1, 2, 3 las pesadillas hacen fila tras la puerta cerrada
me están tentando con sus uñas de acrílico derretido.
Don Quijote, haga el favor de apagar su puto molino
que mis huesos crujen desafinados
y el fuego, igual que la pasión y la esperanza,
es siempre una promesa en extinción.
La locura es eterna, demos gracias.
Se llamaba J. y le decían "príncipe" aunque su estirpe callejera hacia parecer aquello como un amigable insulto. A mi siempre me recordo más al señor de La Mancha. Cuando le conocí tenia el cabello pintado de color naranja, eso con su piel azabache le daban un aspecto tétrico y ridículo que encandilaba los faroles. El era un farol. Siempre encendido. Era mi amigo. Hoy es uno mas en la lista de mis muertos. Quisiera decir que le hecho de menos, que fui un buen amigo, que este escrito cumple aquella promesa que hice cuando me pidió un poema... pero no sé mentir de madrugada: Viejo, yo no hago poesía, yo solo escupo ideas y colecciono ausencias. No porque estes muerto te vas a librar de mi y todo lo que soy, que no eres el primero en largarse. Que descanses en paz donde quiera que estés, o no estés. Va mi recuerdo contigo.
Dic. 22, 2009
deambulan como errantes por la orbita del olvido
como mi lengua escocida no va al enunciado
se retuerce como párrafo ilegible por las mejillas
pongo el brazo izquierdo al servicio del fuego
esta noche quiero escribir con las cenizas
una silaba incorruptible a la esclavitud del verso.
Esta noche lloverán parpados herméticos sellados
al desierto de los ojos que no están mirando,
se columpiaran las palabras caciques feudales
sobre el campo virgen del silencio mancillado
la clase de hoy, estad atentos fantasmas míos,
no tratara de la existencia como si fuese un bollo duro
que hay que tragarse con agua, o el amor
una espina indolora que no queremos desenterrar.
A, B, C la muerte no perdona a mis amigos
me esta persiguiendo con su sonrisa mustia
1, 2, 3 las pesadillas hacen fila tras la puerta cerrada
me están tentando con sus uñas de acrílico derretido.
Don Quijote, haga el favor de apagar su puto molino
que mis huesos crujen desafinados
y el fuego, igual que la pasión y la esperanza,
es siempre una promesa en extinción.
La locura es eterna, demos gracias.
Se llamaba J. y le decían "príncipe" aunque su estirpe callejera hacia parecer aquello como un amigable insulto. A mi siempre me recordo más al señor de La Mancha. Cuando le conocí tenia el cabello pintado de color naranja, eso con su piel azabache le daban un aspecto tétrico y ridículo que encandilaba los faroles. El era un farol. Siempre encendido. Era mi amigo. Hoy es uno mas en la lista de mis muertos. Quisiera decir que le hecho de menos, que fui un buen amigo, que este escrito cumple aquella promesa que hice cuando me pidió un poema... pero no sé mentir de madrugada: Viejo, yo no hago poesía, yo solo escupo ideas y colecciono ausencias. No porque estes muerto te vas a librar de mi y todo lo que soy, que no eres el primero en largarse. Que descanses en paz donde quiera que estés, o no estés. Va mi recuerdo contigo.
Dic. 22, 2009
jueves, 21 de enero de 2010
Cuando pienso en la muerte
Cuando pienso en mi muerte,
decía Charles,
“pienso que alguien te hace el amor”
Cuando pienso en mi muerte,
en cambio,
pienso en un baño sauna
de amplísimos corredores
en vapor amarillento
y dos fantasmas copulando por las noches.
Pienso en una revuelta en el cielo
demonios tomando por asalto las nubes.
Pienso en carreteras saturadas
de cadáveres autoestopistas.
Pienso en la sabana de tu cama
desprendiéndose de tu cuerpo
y una mano incorpórea acariciando tu cabello,
pienso en ojos rodando por tus lagrimas
-y no al revés-
cuando pienso en la muerte
imagino tumbas vacías
y criptas concurridas por latas de cerveza
ceniceros consumados y bailarinas exóticas...
Cuando pienso en mi muerte
no puedo sacudirme viejos mitos,
tampoco me resigno.
decía Charles,
“pienso que alguien te hace el amor”
Cuando pienso en mi muerte,
en cambio,
pienso en un baño sauna
de amplísimos corredores
en vapor amarillento
y dos fantasmas copulando por las noches.
Pienso en una revuelta en el cielo
demonios tomando por asalto las nubes.
Pienso en carreteras saturadas
de cadáveres autoestopistas.
Pienso en la sabana de tu cama
desprendiéndose de tu cuerpo
y una mano incorpórea acariciando tu cabello,
pienso en ojos rodando por tus lagrimas
-y no al revés-
cuando pienso en la muerte
imagino tumbas vacías
y criptas concurridas por latas de cerveza
ceniceros consumados y bailarinas exóticas...
Cuando pienso en mi muerte
no puedo sacudirme viejos mitos,
tampoco me resigno.
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