martes, 22 de febrero de 2005
olvidame tu
Lanzate al vacio una y mil veces, provoca la ira de los dioses y burlate en su cara de su soledad, lacera los sueños incipientes que ves asomarse por el espejo y bebe de un trago el elixir del deseo. Termina la vida aprisa y aferrate a la muerte suavemente. Escribe en papel mojado un almanaque de dos hojas donde expliques porque todo ocurrio asi, luego quemalo en una bandeja de alcohol y no se lo comentes a nadie jamas. Dame tu viejo testamento que si hay cosas por arreglar quiza yo se las entregue a quien pueda arreglarlas.
Toma mi nombre y envuelvelo en los recuerdos de aquellos besos... que no fueron mios, toma mi rostro y entierralo en aquellos brazos ajenos que deseaste... toma por un tajo el ultimo recuerdo de mi existencia y amarra mis alas rotas, para yo poder volar a otra tierra donde no exista mas tu nombre... amarrate a la vida, lanzate al infierno, invade el cielo, destruye el pasado, ofende al futuro, ignora tu presente... y finalmente, cuando embriagados de locura se encuentren tus sentidos... olvidame, o recuérdame siempre. Francamente me da lo mismo.
jueves, 16 de diciembre de 2004
atiende
Quiza fue tanto cigarro muerto en mis pulmones
quiza fue la noche que invita
y que peca con las nubes teñidas de amargura
quiza solo fue un suspiro que llego a tus oidos.
Si acaso dudas, si acaso no entiendes
lo que tanto te digo cuando callo,
no me tomes en cuenta,
toma estas palabras y prendeles fuego,
antes regalame un minuto
el tiempo a ti te sonrie mariposa de menta,
el tiempo no cruza por tus ojos
y se detiene a adorar tu sonrisa
lo se bien por que lo he visto,
asi que prestame un minuto
Y dejame decirte que te quiero, no dice mucho,
lo tengo claro.... pero te quiero en todas direcciones
en cada suspiro y sonrisa que me arrancas,
te quiero en las mañanas y sueño con tus alas,
invisibles y lejanas... te quiero mujer
puedo morirme en tu cintura divina
en las sombras de tu vida.
martes, 14 de diciembre de 2004
Lluvia de invierno
La verdad, la verdad que a veces quisiera llorar, pero no se, no puedo, ya no puedo. También quisiera meterme una línea de polvo blanco, pero la cocaína me da sueño. Entonces no puedo ni llorar, ni balbucear, ojala estuviera aquí y me abrazara. ¿Quién? no seáis chismosos. Solo quisiera que me abrazara, dormirme en su regazo, que cerrara mis ojos y acariciara mi rostro.
Quizá solo me haga falta embriagarme a morir, un día, una noche, un fin de semana cualquiera, borrarme, quitarme de en medio, robar menos oxigeno. Luego regresaría sobrio y completamente repuesto de mis resacas y mis neuras, Le diría: hola, te amo, ¿quieres morirte conmigo?, ya tengo el hotel y las dos balas, solo dime si primero tenemos sexo salvaje o si vemos tevé un rato. ¿A quién le diría? no seáis chismosos.
Que afuera llueve, y se que nada importa que llueva, pero es muy probable que mañana cuando despierte a las calles húmedas vuelva a ser el mismo patán de siempre, por lo pronto hoy, siento un frio del carajo, y quiero que me abrasen.
Espejismo
Hoy me termine una cajetilla de cigarros, en un solo día, y no se si me asusta mas la incipiente desactivación de mis pulmones o la latente desfloración de mi bolsillo. Lo cierto es que tengo metidas en el pecho dos balas de grueso calibre, que destilan sangre y dilatan las venas provocando un chorreante disparo de líquidos a mi cerebro... Veo dos pares de ojos asesinando mi filosofía, triunfantes y agresivos me miran de lejos, y saben que sufro por ellos, y les importa poco o disimulan demasiado bien.
Es la muerte, me dice Ven, ven, ven... o quiza es la vida, me aconseja huir. Quizá es la droga.
sábado, 11 de diciembre de 2004
Sentencia
La almohada no dijo nada.
martes, 9 de noviembre de 2004
que paso con el amor
contando rosas y deshojando estrellas
creando cuentos y recitando sueños
mientras Romeo vomita en el río,
la estrofa que le dejo el vino tinto...
La luna se desnuda en la atmósfera
dejando caer su luz en el único arrecife
que el mar ya no golpea,
y la marea no crece, se queda admirando
la ultima estación de aquel satélite
que flirtea con Marte...
Atrapado entre líneas austeras
el novel poeta del siglo veinte
ya no escribe sonetos de amor
intenta convencer a su cerebro
y escribir algo que le de para comer
y aquella quimera que le regalo el destino
se entretiene mirando televisión...
Y en el universo monocromático
que algún profeta bautizo como cielo
un ángel llamado cupido
le recuerda al creador:
no se puede vivir del amor
En este vacío, que al diablo le da por visitar
cada día 14 de un año bisiesto
y que dios alumbra cada día 30 del mismo mes
la ultima línea tonta que me surge de las manos
sonríe con tristeza y me pregunta:
¿Que ha pasado con mi poema?
lunes, 8 de noviembre de 2004
Hace tiempo
Hace tiempo, quiza un par de años,
que no duermo, solo pierdo la vida un par de horas
y con la marcha de los dias llegan los lunes
y me escapo al viernes y olvido
los sucesos del mes pasado
y me pierdo y me muero...
pero siempre regreso
y pierdo la inconciencia que me regalan
tus ojos color verde marihuana,
solo para estar seguro
que tu cuerpo aun descansa a mi lado...
Hace tiempo que no te beso
solo reposo mi boca en tus labios
para estar seguro de no poder unirme a tu cuerpo
y no es que te acaricie cuando paso mis manos
por tu piel, es que busco alguna herida
por donde pueda transmutarme
y formar parte de tu vida...
Hace tiempo que no sonrio,
solo dejo tatuada
una mirada fija en los labios,
para pasar desapercibido en el infierno
que visito a diario
y asi no ser confundido con ningun demonio
y que no me dejen enclaustrado a las horas
en que no tengo la sonrisa, que suelen ser varias
Hace tiempo que ya no escribo,
sólo me confieso...